Del sonido del espacio al del punto de venta
Esta semana celebramos la Semana Mundial del Espacio y hay una particularidad del universo que resulta especialmente interesante cuando hablamos de sonido: en el vacío del espacio no podemos oír nada.
El sonido necesita un medio por el que propagarse. En la Tierra, el sonido utiliza principalmente el aire, aunque también puede transmitirse a través de líquidos y sólidos. En el vacío espacial, al no existir suficientes partículas capaces de transportar esas vibraciones, las ondas sonoras no pueden propagarse como lo hacen en nuestro planeta.
Podríamos decir, por tanto, que buena parte del universo que observamos es un lugar extraordinariamente silencioso.
En la Tierra vivimos rodeados de sonido
Pero aquí en el planeta Tierra ocurre exactamente lo contrario. Desde que nos despertamos estamos expuestos continuamente a sonidos: voces, tráfico, naturaleza, electrodomésticos, música, conversaciones o simplemente el ruido de fondo de una ciudad.
El sonido nos ayuda a interpretar nuestro entorno. Nos alerta, nos orienta y contribuye a identificar lugares y situaciones. Incluso cuando no prestamos atención consciente, seguimos escuchando. Por eso resulta difícil imaginar nuestra vida cotidiana sin sonido.
Los espacios también tienen una identidad sonora
Una playa, una avenida, un parque o una estación de tren no solo se reconocen por lo que vemos. También los reconocemos por cómo suenan.
Cada entorno crea su propio paisaje sonoro, formado por todos los sonidos que conviven en él. Y exactamente lo mismo ocurre cuando atravesamos la puerta de un establecimiento.
Una tienda, un supermercado, un restaurante o un hotel también tienen un sonido propio. La diferencia es que, en este caso, la marca puede decidir cómo quiere construirlo.
Del sonido ambiental al punto de venta
La música es uno de los elementos que forman la experiencia de un establecimiento junto con la iluminación, la decoración, los aromas o la atención al cliente.
Pero poner música no consiste únicamente en evitar el silencio. Una estrategia de ambientación musical profesional permite adaptar el sonido a la identidad de la marca, al perfil de sus clientes, al tipo de espacio e incluso a los diferentes momentos del día.
El resultado es un entorno más coherente con la experiencia que la empresa quiere transmitir.
En Grupo Motiva diseñamos canales musicales y soluciones de audio marketing para que cada negocio tenga una identidad sonora propia y coherente con su marca.
Porque fuera de nuestra atmósfera el silencio domina gran parte del espacio.
Pero aquí, en la Tierra, el sonido forma parte de prácticamente todo lo que vivimos. Y también de todo lo que compramos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no se escucha sonido en el espacio?
Porque el sonido necesita un medio material para propagarse. En el vacío espacial prácticamente no existen partículas capaces de transmitir las vibraciones sonoras.
¿Qué es el paisaje sonoro de un establecimiento?
Es el conjunto de sonidos que forman parte de un espacio: música, conversaciones, actividad de clientes, equipos, avisos y otros elementos acústicos.
¿Por qué es importante la música en un punto de venta?
Porque forma parte de la experiencia sensorial del cliente y contribuye a reforzar la identidad y la atmósfera que quiere transmitir la marca.
¿Qué aporta un servicio profesional de hilo musical?
Permite seleccionar, programar y adaptar la música al negocio, su público, sus zonas y sus horarios, en lugar de utilizar una selección musical genérica.
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